Ayer por fin te conocí. Tanto tiempo observándote desde tres filas atrás tenía que dar su fruto. No sé nada de ti, pero es igual; tu sonrisa y la dulzura con la que hablas tenía que tener un nombre.
Aunque tú no lo sepas, nos une todo un mundo. Tu timidez y mi ensueño se rozan cuando ponemos el ojo tras la vieja cámara réflex. De todos modos, déjame que te cuente un secreto. Sólo yo conozco el sitio perfecto y la hora en que las azotas brillan con todo su esplendor, y cualquier tipo un poco listo sacarían de ellas la más bella de las postales de nuestra alegre ciudad, con su lluvia y sus castañas.
Pero bueno, todavía no hace tanto frío para que podamos abrazarnos mientras esperamos, bajo el atardecer, que la cámara cumpla su objetivo.
———————————————————————————–
para escuchar… Yann Tiersen – Summer 78