Imagina que llegas a tu casa cada noche, solo y con miedo a quedarte dormido.
Que eres un futuro periodista sin licencia, escritor en paro, fotógrafo de un suplemento gratuito de una ciudad sin nombre o no sé cuántas cosas más.
Que eres adicto al bourbon, al martini con vodka y no puedes pasar sin tranquilizantes y otras drogas.
Que estás colgado de una persona que a veces no se acuerda de tu nombre, y casi nunca de llamarte.
Que ya nadie te escribe cartas ni te envía postales.
Que tu psicólogo te prohíbe la poesía y tú le envías a la mierda y le recomiendas a Vallejo.
Que te gusta el cine negro, las películas de espías, el porno francés de los 80, Tarantino y Lugosi, y lo que hacía Peter Jackson cuando aún no tenía anillos que repartir entre unos enanos.
Que eras deportista y ahora no corres porque no te deja el Ducados.
Que te hace gracia Fresán riéndose de unos santos en los que antes creías.
Que te va la Bauhaus y el brutalismo brasileño.
Que no te acuerdas de lo que hiciste el pasado fin de semana.
Imagina que, después de todo, crees ser feliz, y se lo haces creer a los demás.
Imagina que eres yo.
Imagina que te gusta.
———————————————————————————–
para escuchar… Billy Bragg & Wilco – Hoodoo Voodoo