Archivos para octubre, 2008

Girando en espiral

Posted in cuaderno azul on Miércoles, 29 octubre, 2008 by ajjulia

Hay días que giran y giran en espiral como si se tratara del viejo carrusel abandonado. Una vez entras en el túnel de la desesperanza, no hay marcha atrás. Desoyes todas las voces que intentan convencerte de lo contrario y sólo presentas respeto al nuevo otoño. Cuando conviertes la vida en rutina y cada hora se parece a la anterior, y los días entrantes son iguales al primero… es que algo falla.

Para solucionar un problema, primero hay que conocer las causas que lo provocan. Todo mal cuando no tienes constancia ni de que exista tal problema. El problema eres tú mismo. No hay sitio donde ir, no merece la pena huir. Islandia siempre está entre los lugares frecuentes de escapada, pero da miedo coger el avión y abandonarte en Reykjavík. Londres es una de las pocas ciudades del mundo donde es posible vivir del aire, pero ya la conocemos de sobra. Lisboa, descartada: demasiado melancólica en esta época del año.

Buenos Aires, siempre Buenos Aires. Soñar es gratis, volar no. La ecuación es más compleja de lo que parece. El futuro es cada vez más imposible. Yo, personalmente, odio pensar en exceso. Me encantaría desenchufarme algunas horas al día, las que vienen acostumbrando a ser rutinarias.

Cerrado, de 08.00 a 23.00. Cerrado por derribo. O algo así.

Autobuses rojos

Posted in cuaderno azul on Miércoles, 29 octubre, 2008 by ajjulia

Una de las mejores maneras de disfrutar de los días de lluvia la tengo en los autobuses urbanos. Mi familia se queja de que para tomar café, costumbre como cualquiera, tengo que ir hasta los cafés del centro. Algunos de mis favoritos rincones de Madrid tienen que ver con veladores de mármol y sofás desvencijados.

Son los escondites idóneos para resguardarse de miradas ajenas, en una ciudad en la que cada vez hay más tipos raros como yo que acuden sólos a los cafés. Aquí todo el mundo es ajeno y se hacen menos preguntas. Releo, empapado por la tormenta mientras espero a un amigo, algunos pasajes de “Historias de Londres”, de Enric González.

De Londres y en Londres me enamoré perdidamente hace unos cinco o seis años. Traigo a colación su recuerdo porque todo lo importante ocurría en los autobuses rojos. Fue durante una de las imprevisibles tormentas de verano cuando comprendí el carácter británico y cómo el piso de arriba de los buses servían para comer, dormir, conocer gente y robar besos.

Gracias a Enric González sé ahora cuánto echo de menos aquellos días de Londres, en especial el sabor del gin and tonic cercanos los jardínes de Kensington (donde apareció Peter Pan). Mientras, recorro Madrid bajo la lluvia en uno de esos autobuses que, traicioneros, han perdido ya hasta el color rojo.

Al lado del camino

Posted in cuaderno azul on Martes, 28 octubre, 2008 by ajjulia

Me quedo a oscuras en la inmensa soledad de Madrid, escuchando de lejos a Fito Páez. El maestro de Rosario me estremece cada vez que suena “Un vestido y un amor” al piano, y qué se yo que tendrán las canciones.

Hace tiempo que no escribo: por falta de aventuras reseñables, o por la sequía que me asola debido a mi nueva situación de comodidad, en la que no me encuentro del todo a gusto. La vida es más compleja que esto, tiene que serlo, me digo cada noche que permanezco sin dormir. Empiezo a sentirme mero espectador de mi vida, como si permaneciera simplemente al lado del camino, sin responsabilidades sobre mis actos.

A veces, por costumbre, tomo algunas notas de aquí y de allá. Me cuesta perderlo todo tan pronto, los recuerdos, los olvidos. Me provoca un profundo miedo escribir: los poemas, las canciones… con los que ya no me atrevo. Son superiores a mí.

Salgo a mirar por la ventana, mientras los ojos pronto se acostumbran a la oscuridad de la noche de Madrid, pero no a su imnensa soledad.